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Interview with Juan Carlos de Terry

Updated: Feb 11, 2020


Querido Juan Carlos, cuéntanos sobre ti y los orígenes de Terry’s

Dear Juan Carlos, please tell us about you and Terry´s origins.


Como familia, nos hemos dedicado al negocio de vinos y brandy desde 1750. Somos originarios del sur de España, de El Puerto de Santa María, aunque los Terry vinieron de Irlanda. Llegaron auto exiliados a Cádiz por tener que salir de Irlanda consecuencia de la persecución de Cromwell a los católicos de aquél país, allá por los años de 1720. Ellos ya tenían contactos con la zona vitivinícola de esa provincia española porque eran importadores de vinos del hoy llamado “Jerez-Sherry”; y decidieron trasladarse a un lugar que ya les era familiar. Años más tarde, iniciaron la producción de vino de Jerez y allá por los 1880, mi abuelo, Fernando A. de Terry inició la destilación de vinos de esa zona vitivinícola y creó la marca de su nombre que llegó a convertirse en la más importante de España y que aún sigue entre las que lideran el mercado de brandis.


¡Yo nací y crecí junto a una barrica!


Mi padre llevaba todos los aspectos técnicos de Centenario Terry. Y como yo, desde muy niño mostré inclinación por la música y muy concretamente por el piano, mis padres no me mandaron a ningún colegio interno, como a mis hermanos, sino que desde primaria estudié en el “cuarto de muestras” de mi padre y viví siempre en la casa paterna; vivía con ellos y aprendía día a día de vinos y de cocina. Yo observaba todo, y ayudaba, bien fuera en la bodega, bien en la cocina (de la que mi madre era una “maga”), e iba aprendiendo lo que un día sería mi profesión.


Recibía clases de piano del organista de los Jesuitas que era, a su vez, jefe del departamento de contabilidad de TERRY. Y tuve el gusto de terminar la carrera de piano al cumplir los 12 años.


En cuanto a mi llegada a Filipinas, he de decir que la verdadera razón de estar aquí es que mi mujer es filipina, con quien me casé en España en abril de 1972.


Vinimos por primera vez juntos a Filipinas, coincidiendo con la Navidad de ese año de 1972, para yo conocer a la familia de Mari, mi joven mujer, y ciudadana de este bellísimo país.

Algo que me llamó mucho la atención desde el primer instante en el que pisé el país, fue que la gente en Manila, ya en las cercanías de la Navidad, buscaba o esperaba con ilusión, el turrón, el Codorniú, el Marqués de Riscal y otros vinos de Rioja, los Jamones y chorizos, que zarpados como polizones en el interior del “Barco de La Tabacalera” salido del puerto de Bilbao, llegaba, y era esperado con ilusión renovada, cada año, en el puerto de Manila y así gozar de una muy especial Navidad.


Recuerdo que después del día de aquél 25 de diciembre de 1972, estando en Talisay beach disfrutando de una bella playa, con familia y amigos, apareció un íntimo amigo de mis suegros, Adolfo Duarte q.s.g.g., en un descapotable, recorriendo la urbanización, invitando así con su potente voz: “vengan todos a casa esta nocheeeee “¡Tengo chorizo de Pamplonaaaaaaa!...... ¡Por favor venid a casaaaaaa! ¡Esta nocheeeee!”


Esta historia, ilustra y da cumplida fe, de la pasión y cariño que había en Filipinas por España y por el producto español. Tal fue la inesperada y emocionante experiencia que me hizo pensar y meditar en tan singular valor, esculpido en el corazón de los filipinos, fruto de siglos de enriquecedora convivencia; y no puedo ocultar que, estando sentado en el DC8 de Swiss Air, en el antiguo aeropuerto de Manila, momentos antes de despegar de vuelta a España, le dije a mi mujer: “yo me retiraré en este país”.


Claro, fue una mentira grande, porque,…….. , dicho ahora como broma, debo confesar que no he llegado a cumplir con esa promesa de retirarme.


Both my family and I have been working in the wine and brandy´s business since 1750. We are from the south of Spain, from El Puerto de Santa Maria. Terry´s family originally came from Ireland, though. They exiled to Cadiz due to the persecution of Catholics by Cromwell in 1720. They already had some contacts with the wineries of that Spanish region as they were already importing the so-called “Jerez-Sherry” and they decided to move to a place which was already familiar to them. Several years hence they started the production of Jerez wine. In 1880, my grandfather Fernando A. de Terry, began the distillation of wines from that area and created their own named brand which became one of the most important ones in Spain. Nowadays, it is one of the leading market Brandies.


I was born and bred next to a barrel!


My father was in charge of all the technical aspects of Centenario Terry. Since I was a child, I have a penchant for music and specifically for piano, so my parents did not send me to any intern school as they did for my siblings. Since primary school I studied in my father´s “showroom´s room” and I have always lived by my father. I lived with them and every day I learned about wines and the kitchen. I used to stare at everything. I would help out in the warehouse or in the kitchen, in which my mum was like a “wizard” and meanwhile I was learning what turned out to be my profession.


I took piano classes with the organ player from the Jesuits, who was also the accountant manager of Terry’s. I finished learning the piano when I was 12 years old.


Regarding my arrival in the Philippines, I must admit that the single reason I came here is that my wife is Filipina. We got married in Spain in April 1972.


We first came to the Philippines together during Christmas time to meet Mari´s family, my young wife, who is a citizen of this beautiful country.


Something that drew my attention as soon as I arrived in the Philippines was that people would look for Codorniu, el marques de Riscal and other Rioja wines, but also for ham and the cold cuts when Christmas time was approaching. All these products came in “The Tabacalera´s Ship” which use to leave Bilbao´s harbour, arrived here and was awaited every year with great enthusiasm at Manila´s harbor. For them it was a way to enjoy an special Christmas time.


I remember that after the 2nd of December 1972, I was in Talisay beach having a fantastic time with some friends and my family, when a friend of my parents’ in law, whose name is Adolfo Duarte, - May he rest in peace- passed by. He rode a convertible car through the private village, inviting people with his powerful voice “come all to my house tonight I have chorizo of Pamplona! Please come to my hoooouse!! Tooonight.


This story shows and bears witness to the passion and love of Filipinos for Spain and Spanish products of Filipinos. This was such an unexpected and heart-breaking experience that it made me think about the values imbued in the hearth of Filipinos, which is a result of the enrichen living together. I cannot hide that being in the DC8 Swiss Air in the old Airport of Manila a while before taking off to come back to Spain, I told my wife “I will retire in this country”. This was the biggest of lies, as I have never retired.


¿En qué año llegaste y cómo ha cambiado el país desde entonces?

When did you arrive in the Philippines and how has the country changed since then?


En el año 82, cuando se vendió la compañía familiar en Puerto de Santa María, decidí marcharme de España. Una alternativa hubiera sido venir a Filipinas, pero me lo quitaron de la cabeza diciéndome que esa pasión por los productos españoles solo era en Navidad y que mi sentir no tenía bases sólidas como para tomar una decisión empresarial de semejante tamaño.


Fue después de 17 años en México, y cuando aquel país hermano se volvió inestable y con deficiente seguridad ciudadana (cuando) empezamos a retomar la idea de asentarnos en Filipinas.


Al llegar, nos encontramos con una “nueva Manila”, unas “Filipinas” emergentes, con una incipiente ilusionada democracia, con flamante acuerdo GATT (General Agreement on Tariffs and Trade) y con unos medios de comunicación más abiertos, más globales. Fue así que decidimos diseñar y crear un concepto que aquí no existía: una tienda gourmet de productos españoles y de otros países europeos, junto a vinos de ambos mundos: Old and New World wines.


Así fue como en 1999 y tras sufrir múltiples inconvenientes para poder importar los primeros 1.000 productos a ofrecer en nuestra flamante tienda, constituimos la sociedad Terry’s The Gourmet Store. Y así fue como después de iniciar nuestra actividad en noviembre de 1999, lográbamos abrir las puertas de nuestra primera tienda, el 16 de Septiembre del año 2000. Hace ya 19 años.


¿A cuántos cocineros filipinos he enseñado yo?


No he llevado la cuenta. No importa esa cuenta; mi aportación en esa área de nuestra actividad profesional ha sido mi respuesta y agradecimiento a un país que me ha dado mucho, que me ha enseñado mucho, que me ha hecho vivir momentos, días y años de enorme intensidad afectiva e incluso espiritual. Enseñar es una obligación que siempre te ofrece generosa, una sobrada retribución.


Me resulta especialmente reconfortante que mi actual coordinador de nuestros restaurantes, Jovito Dagohoy, quien empezara a trabajar con nosotros como Janitor, hoy sea mi coordinador de todos los restaurantes Terry’s.


Desde siempre, hemos intentado que Terry Selection Inc. fuera una especie de escuela con matices muy diversos, para quien no tenía los necesarios medios para acceder a una escuela mejor, o de esas que otorgan títulos o diplomas. El empeño de Terry’s no ha sido otro que el de enseñar a su “Team” a pescar, y a que unos humildes filipinos hayan sido capaces de preparar el mejor Tocino de Cielo, el Mejor Rabo de Toro y los mejores vinos a quienes ya no necesitan esperar que un barco de La Tabacalera Zarpe de Bilbao para alegrarles el día a día y mucho menos, el tener que esperar a que se aproxime una nueva Navidad.


In 1982, the family company in Puerto de Santa Maria was sold and I decided to leave Spain. Moving to the Philippines would have been an alternative, but as some people told me, the enthusiasm for Spanish products only lasted during Christmas time and my feeling was not strong enough to take such an important decision.


After 17 years living in Mexico, when the instability arose and the country became insecure, we thought about moving to the Philippines again.


When we arrived, we found “another Manila”, an emergent Philippines, with a new exciting democracy and a brand-new agreement called GATT (General Agreement on Tariffs and Trade), with a freer global media coverage, more global. That was when we decided to design and create a concept that did not exist here: a gourmet of Spanish products and other European countries, together with wines of both worlds; Old and New World wines.

In 1999, after experiencing multiple drawbacks to import the first 1000 products to sell them in the brand-new gourmet store, we constituted Terry´s The Gourmet Store. We opened the doors of our first store on September 16th, 2000. That was 19 years ago.


How many Filipinos cookers have I taught the art of cooking Spanish dishes?


I did not count them. I do not mind that. My contribution to this is that our professional activity has been my answer and my gratitude to this country, a country that gave me and taught me a lot, a country where I lived special moments, days and years with enormous affection and even spiritualism. Teaching is an obligation that will always bring you a generous and abundant compensation.


To me is especially rewarding that my current restaurant manager Jovito Dagohoy started to work as a janitor. He now is the manager of all Terry´s.


I have always seen Terry selection as a school with various shades. For those who don’t have the means to access better schooling or to those that award with titles and diplomas. Terry´s commitment was no other than to teach its teams to fish and and make some humble Filipinos able to serve the best flan, the best tocino de cielo or the best oxtail and the best wines to those who do not need to wait anymore for Tabacalera´s boat to sail from Bilbao or to wait for Christmas to have an exciting day.


¿Cómo ha evolucionado tu trayectoria empresarial y la de tu empresa desde que estás en Filipinas?

How has your professional career and your company evolved since you are in the Philippines?


Empezamos con el primer Terry’s en Karrivin Plaza, que estaba escondida en un rincón de Pasong Tamo Extension. Teníamos un local a pie de calle con un segundo piso que no sabíamos aún a qué actividad dedicar. Abajo estaba la tienda y arriba unas improvisadas oficinas. Como el cliente quería comprar de todo, incluimos en la tienda gourmet la venta de pan, tomates, condimentos frescos de la granja de Carlos Elizalde, de verduras de Tagaytay, etc. A modo de intentar lograr el modernamente llamado “one stop shop”.


La gente que empezó a venir a comprar lo que sus ojillos traviesos descubrían, también compraba pan o lechuga o tomates. Y algunos empezaron a preguntarnos: me podéis abrir esta baguette y ponernos jamón serrano y un poco de Romaine; podéis abrir esta ciabatta y ponernos 100 gramos de Manchego curado y unos “slices” de tomate de Tagaytay? …….. y así una y otra vez, uno y otro día, uno y otro cliente.


De pronto, un día, me encontré con una verdadera cola de nuevos clientes que llegaba desde la puerta de entrada de la tienda hasta el mostrador del Deli. Después de pagar su bocadillo MESS, o aquél exitoso Happy Turkey, o el Don Pepito o el Don Quijote,…… etc., se marchaban al recién abierto Starbucks de la esquina, para sentarse y, al son de una ruidosa cafetera, comerse un trocito de España.


Fue entonces cuando le dije a Mari, mi mujer, “tenemos que hacer algo”; esta gente no tiene ni dónde sentarse.


Y fue así como el aún-sin-destino segundo piso se convirtió en un Sandwich Corner.


Pero a los pocos día llovieron nuevas “preguntas” de esas que el apetito genera: ¿Podrían hacernos una sopa?..... ¿Podría celebrar mi cumpleaños aquí? Por favor!!!!!.... una paellita, no?.... Y la lengua a la sevillana, por favor; que es mi ilusión…….


Se empezaba así, a cocinar algo y no precisamente una esporádica paella. Se estaba “cocinando” el futuro de un concepto nuevo de restaurante, con cocina abierta, que enseñaba la absoluta verdad de los ingredientes españoles y de una cocina milenaria nacida con los Fenicios, en las orillas de la Bahía de Cádiz 3500 años antes de nuestros días.


Tras años de ilusión, alimentada por la felicidad que la gastronomía regala a jóvenes y mayores, el llamado “segundo Piso” at Terry’s, creó espacio a otros seis rincones Terry, que hoy ya abren puerta a 150 familias filipinas que forman nuestro equipo actual de colaboradores. Y, sin cambiar de rumbo insistimos en seguir ofreciendo sabores y aromas de España a quienes nos honran con su lealtad y reconocimiento en nuestros seis establecimientos de Metro Manila.


En cuanto a la evolución de la empresa, nuestro modelo Bistro Madrid quiso apuntar hacia jóvenes, bien de edad o bien de valores, donde una comida divertida, sin apartarse de lo auténtico, les paseara por las 17 regiones de España. Creamos un concepto un poco más juvenil, pero al más puro estilo español. Por eso abrimos un modelo con paredes cubiertas del más auténtico ladrillo de los mesones madrileños y ofreciendo sabores emblemáticos de las diecisiete regiones, que son el mosaico gastronómico de la España de siempre. A estos seis rincones del alma de Terry Filipinas, se añadirá pronto un nuevo espacio en nuestra querida ciudad de Cebu.


We started with the first Terry´s in Karrivin Plaza, hidden in a corner of Pasong Tamo Extension. We had a store on the first floor and some improvised offices above. We did not know what to use on this first floor. As the client wanted to buy everything, we included the gourmet and sold bread, tomato, fresh dressings from Carlos Elizalde´s farm, some vegetables from Tagaytay, etc. This was our way to achieve the modern “one-stop-shop”.


People started to buy what their eyes discovered, they bought bread, lettuce or tomato. Some started asking if we could open the baguette and put some serrano ham or some Romaine; “could you open the ciabatta and put 100 grams of cured Manchego and some slices of tomato from Tagaytay?” And so, one after another day.


Suddenly, I saw an enormous queue from the door of the entrance until the Deli´s counter which was full of new clients. After paying their MESS bocadillo or that successful Happy Turkey or the Don Pepito or the Don Quijote…etc, they left, went to the new Starbucks on the corner to sit and eat a bit of Spain next to a lively cafeteria.